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martes, 30 de diciembre de 2014

PIRAMIDE SOCIAL...

PIRAMIDE SOCIAL

EL ACEITE DE OLIVA...

Bajo el reinado de Ramsés III se intentó en vano cultivar el olivo.
El fracaso obligó al faraón a usar aceite de ricino para el alumbrado y para sus ungüentos, pero, sin embargo, se importó aceite de oliva de Palestina para la alimentación, ofrendas y perfumes.
Los olivos eran plantas bien conocidas en Egipto, esto se observa, en  que entre los productos que se ponían en las tumbas de los faraones para su alimentación, en el transito hacia la otra vida, se encontraban a menudo estos frutos.
De todos modos, la referencia más antigua y más fiable sobre el olivo se refiere a la importación de aceite de oliva de Palestina y Siria durante la IV dinastía.
También se dispone de documentos que citan la existencia de un olivo sagrado en Heliópolis, durante la V y IV dinastía.
En la IV Dinastía, también encontramos muestras de registros sobre el comercio intenso que Egipto tenia con oriente a través de Cananea.
Entre la lista de mercancías que se comerciaban se encuentra el aceite de oliva procedente de Siria y de Palestina
En los jeroglíficos, dibujos y estatuas de los egipcios se hallan numerosas referencias al olivo, a sus ramas o al fruto.
En la famosa tumba de Tutankhamon se encontraron adornos y coronas elaborados con ramas de olivo y otras flores.
El Aceite de Oliva cretense es una de las decisiones económicas más importantes del antiguo Egipto (2.000 A.C.). Ya que el aceite de oliva, mezclado junto a otras esencias, fue muy estimado en el campo de la cosmética.
Los preciosos ungüentos fueron conservados en las llamadas “macetas de estribo”.
Con estos ungüentos se intervino también sobre las momias.
Los egipcios atribuían a la diosa Isis el adoctrinamiento a la humanidad sobre su cultivo y sus usos.

miércoles, 2 de octubre de 2013

MIN DIOS LUNAR DE LA FERTILIDAD...

Todas las culturas arcaicas nos hablan de tres poderes básicos sin los cuales sería imposible cualquier creación, dichos poderes son: el Santo Afirmar o fuerza generadora de toda creación, representado por la fuerza masculina, el Santo Negar o fuerza receptora de toda creación, representado por la Fuerza femenina y el Santo conciliar, representado por el fuego sagrado del amor que concilia a los dos primeros.
Todas estas fuerzas son creación divina que deben ser respetadas  y veneradas por todos.
Para el mundo cristiano esas tres fuerzas están representadas por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son éstas las tres fuerzas de la naturaleza que debemos cristalizar en nosotros, es decir, hacer la voluntad del padre,  desarrollar el sacrificio del hijo y trabajar con la fuerza del Amor del Espíritu Santo.
No hace la voluntad del Padre, quien miente, quien adultera, quien engaña. No hace la voluntad del Padre, quien se deja llevar por las emociones negativas.
Quien no lucha por eliminar sus defectos no realiza el sacrificio del Hijo.
Quien no sabe Amar, quien no usa correctamente su simiente, no desarrolla la Fuerza del Amor del Espíritu Santo. 
Min, dios lunar, de la fertilidad y la vegetación, dios de la lluvia, protector de los comerciantes y los mineros, representaba la fuerza generadora de la naturaleza en la mitología egipcia.
Nombre egipcio: Menu. Nombre griego: Min. Deidad griega: Pan.
Fue representado como hombre itifálico (con el falo  erecto) de piel negra o verde, sobre un pedestal, portando corona de dos largas plumas (representación de las dos Maat, de las dos Merit: Isis Inefable, nuestra querida madrecita y Neftis, La reina de la obscuridad de los infiernos y la muerte; (terror de amor y ley) y flagelo (Látigo, Símbolo de la voluntad individual para eliminar nuestros errores internos: Ira, lujuria, codicia, envidia, orgullo, pereza y gula. En algunas ocasiones es representado como un toro negro,  un león, pez o lechuga, símbolos de la fuerza sexual en su aspecto generador.
Min era de las deidades egipcias más antiguas, su culto se remonta a la época predinástica; procedía de Coptos, cerca de la ruta caravanera del Uadi Hammamat donde era el protector de los viajeros mercaderes y de los mineros. Min era un dios lunar relacionado con el calendario, recordemos que la luna es la que rige los nacimientos.  Estaba vinculado a la realeza pues aseguraba la abundancia.
Se le consideraba hijo de Ra, o de Shu, y Jentit-Iabet era su madre-esposa; formaba pareja con Repit en Atribis, y con Aperetisis en la época griega, siendo su hijo Kolanthes. También formaba tríada con Kadesh y Reshep. En una estela del Museo del Louvre se le cita como hijo de Osiris e Isis.
Fue denominado "Jefe del Cielo" y "Abridor de las nubes", en la época predinástica, como dios de la lluvia, y fuerza generadora; también era el "Guardián de los caminos", pues era el protector de los comerciantes y caravanas que viajaban por el desierto. Min, como dios lunar, era el "Protector de la Luna".
Era llamado "toro de su madre", como fecundador de la diosa-cielo (o fuerza receptora de toda creación); también era el "Señor del desierto oriental".
Durante el Imperio Medio fue asociado a Horus el Viejo como Min-Horus, y en el Imperio Nuevo con Amón-Ra, siendo muy popular. Muchos de los atributos de Min fueron recogidos por Amón, a quien también se le representó a veces con el falo erecto, para destacar su potencia fecundadora.
Se le asoció a la serpiente Kamutef (creadora del mundo) en Luxor. Como dios de la fertilidad y la vegetación, los griegos lo asociaron con el dios Pan.
El culto a Min fue uno de los más duraderos y extendidos, siendo popular en la totalidad de Egipto en todos los periodos.
Se le ofrecía la primera cosecha de trigo (símbolo de la simiente humana)  en la "Fiesta de la Escalera", (la simiente es escalera para subir o para bajar, es decir, para regenerarnos o degenerarnos, todo depende del uso que le demos).
La Lechuga, debido a sus presuntas propiedades afrodisíacas, era la planta sagrada de Min, y al principio de la estación de la cosecha, se sacaba su imagen del templo a los campos. Ello formaba la parte central del festival de la salida de Min, (fuerza fecundante) durante el cual se bendecían los cultivos y se celebraban juegos gimnásticos en su honor.

LOS CABALLOS DEL FARAON...

Todos los creyentes monoteístas toman el relato bíblico de las plagas de Egipto como un hecho histórico y no como una ilustración que magnificaba al antiguo pueblo de Israel. La incongruencia en el relato puede verse en lo que supuestamente le ocurrió al ganado de los egipcios, y en concreto al ganado caballar, durante las plagas quinta, sexta, séptima y décima. Tomamos oportunamente los textos de la Biblia de Jerusalén, versión apegada fielmente a los viejos manuscritos.
En el libro de Exodo, 9: 3 y 6, leemos sobre la quinta plaga: "Mira que la mano de Yahveh caerá sobre tus ganados del campo, sobre los caballos, sobre los asnos, sobre los camellos, sobre las vacadas y sobre las ovejas; habrá una grandísima peste… Al día siguiente cumplió Yahveh su palabra y murió TODO el ganado de los egipcios".
Para los literalistas está claro que murió todo el ganado de los egipcios, tanto el ganado vacuno como el ovejuno, el asnal, el caballar y el de los camellos. Los egipcios, pues, se quedaron sin vacas, sin toros, sin bueyes, sin ovejas, sin carneros, sin caballos y sin camellos. Gran desgracia para los de Egipto, pues no pudieron arar los campos ni alimentarse con productos lácteos ni comer carne ni desplazarse grandes distancias para comerciar. Sin animales, mal podía sobrevivir la civilización egipcia. Aquello fue, sobre todo, un gran infortunio para el ejército, pues perdió lo más preciado que tenía: los caballos, imprescindibles para la guerra. Así, los egipcios estaban ahora indefensos, a merced de cualquier enemigo que quisiera invadir sus territorios.
La sexta plaga la encontramos en Exodo 9: 8 y 10, donde leemos: "Tomad dos grandes puñados de hollín de horno y que Moisés lo lance hacia el cielo, en presencia de Faraón; se convertirá en polvo fino sobre todo el territorio de Egipto y formará erupciones pustulosas en hombres y ganados, por toda la tierra de Egipto. Tomaron, pues, hollín de horno y, presentándose ante Faraón, lo lanzó Moisés hacia el cielo y hubo erupciones pustulosas en hombres y ganados".
Literalmente dice el relato que, tanto a hombres como a animales domésticos, les salieron erupciones pustulosas o diviesos. Pero, ¿no habían muerto los animales egipcios durante la plaga anterior? ¿Cómo es que les salieron tales flemones purulentos a unas bestias ya difuntas?
En Éxodo 9: 19-25, analizamos el fluir de la séptima plaga: "…el granizo descargará sobre todos los hombres y animales que se hallan en el campo, y cuantos no se hayan recogido bajo techumbre perecerán… Dijo Yaveh a Moisés: 'Extiende tu mano hacia el cielo, y que caiga granizo en toda la tierra de Egipto, sobre los hombres, sobre los ganados'… El granizo hirió cuanto había en el campo en todo el país de Egipto, desde los hombres hasta los ganados…"
Con la expresión "el granizo hirió" entendemos que "el granizo hizo perecer" a hombres y animales que estaban a la intemperie, tal como lo menciona el versículo 19. Y de nuevo la pregunta: ¿Sobre qué ganado de los egipcios descargó el granizo si todo él había perecido en el transcurso de la quinta plaga?
La décima plaga fue la más terrible. En Exodo, 12: 29 y 30, leemos: "Y sucedió que, a media noche, Yahveh hirió en el país de Egipto a todos los primogénitos, desde el primogénito de Faraón… hasta el primogénito del preso en la cárcel, y a todo primer nacido del ganado… no había casa donde no hubiese un muerto". Nuevamente la pregunta: ¿Cómo pudieron morir los primogénitos del ganado si habían dejado de existir durante la quinta plaga?
Como broche de oro del relato, Exodo 14: 6 a 28 menciona que el faraón se lanzó con sus carros y caballos en persecución de los israelitas: "Faraón hizo enganchar su carro y llevó consigo sus tropas. Tomó seiscientos carros escogidos y todos los carros de Egipto, montados por sus combatientes… todos los caballos, los carros de Faraón, con la gente de los carros y su ejército… Los egipcios se lanzaron en su persecución entrando tras ellos, en medio del mar, todos los caballos de Faraón y los carros con sus guerreros… las aguas cubrieron los carros y a su gente, a todo el ejército de Faraón, que había entrado en el mar para perseguirlos; no escapó ni uno siquiera". Y aún podemos leer en Exodo 15: 1, el cántico de Moisés y el pueblo: "Canto a Yahveh, pues se cubrió de gloria arrojando en el mar caballo y carro".
Y de nuevo la cuestión: ¿A qué caballos enganchó el faraón su carro y qué caballos tiraban de los carros del ejército egipcio y qué caballos se ahogaron en el mar, si todos habían muerto de peste cuando el ganado de los egipcios fue castigado con la quinta plaga? Verdaderamente, si se toma el relato de Exodo al pie de la letra, es un auténtico enigma este de los caballos del faraón.

martes, 7 de mayo de 2013

EL TEMPLO DE KARNAK...


El templo de Karnak es el templo más grande en el mundo! 
El complejo contiene un grupo de templos, como el Templo de Amon Ra, El Templo de Khonso, El Templo TIP, el templo de Ptah, el Templo de Montho y el Templo del Dios Osiris. A 20 metros de alto, el barro muro de cerramiento de ladrillo, rodeado de todos estos edificios.
Este gran templo de Amon Ra era conocido durante el período del Imperio Medio como IPT-Swt, lo que significa que el punto seleccionado. También fue llamado Pr-Imn, lo que significa la Casa de Amón. El nombre de Al-Karnak en árabe se deriva de Karnak, que significa pueblo fortificado, probablemente por los árabes encontraron muchos templos y edificios en la zona cuando entraron por primera vez. 
En su camino hacia la entrada se encuentra una cabeza de carnero avenida de las Esfinges, que fue construido para proteger el Templo. Hay 20 carneros a cada lado, que se extiende desde el pequeño puerto de la primera Torre, que fue construido durante la época del rey Nektanebo I (30a dinastía). Al cruzar esta torre, que te lleva a un patio abierto, cuyas dimensiones are100m de largo por 80 m de ancho, construido durante la dinastía 22, y que contiene filas de columnas brote de papiro.

En el medio de la primera audiencia pública, hay una enorme columna, que es 21m de altura y tiene un capital brote papiro. Esta parte se conoce como el quiosco de Taharqa que gobernó durante la dinastía 25. Esta es la única columna de la izquierda de una columnata que una vez tuvo 10 columnas. 
En la parte izquierda de esta Corte hay 3 capillas, que fueron construidos por el rey Seti II para la "Tríada de Tebas". En el lado derecho se encuentra el Templo de Ramsés III. Este templo consta de una pequeña torre, un patio abierto y la sala hipóstila, que conduce al santuario.

Horemheb construyó el segundo pilón durante la 18 ª dinastía, aunque ahora muy dañada.Ramsés I, el fundador de la dinastía 19, más tarde completé. Pasando el segundo pilón, entramos en la Gran Sala Hipóstila, que mide 103m de largo y 52m de ancho. Contiene 134 columnas de papiro; cada columna es de aproximadamente 22 metros de altura y 3,5 m de diámetro. Amenhotep III construyó y Ramsés I, Seti I y Ramsés II decoró, mientras que el rey Seti I erigió las otras 122 columnas de 14 filas. 
El techo en el centro es más alta que las laterales, y permite que la luz en este lugar, que era la avenida procesional de la Tríada durante el festival del Opet. Las escenas de la Sala Hipóstila representan rey Seti I, frente a diferentes deidades, haciendo ofrendas, mientras que la pared sur está decorado con escenas de Ramsés II, haciendo ofrendas a las diferentes deidades o adorar a la tríada de Tebas.

La sala hipóstila lleva a la tercera Pilón, que fue construido por Amenhotep III. Es notable que los cálculos de períodos anteriores se encuentran incrustados en ese pilón, por ejemplo, el mármol de alabastro de Amenhotep I!
Cruzando el tercero Pilón, se llega a una, cancha rectangular abierta, lo que se conoce como el Tribunal de Tutmosis I. En este corte, Tutmosis I erigió 2 obeliscos, que muy probablemente este ámbito fue la entrada principal del templo durante su reinado. Por desgracia, sólo un obelisco ha sobrevivido: 19m de alto y alrededor de 310 toneladas de peso.
En el Tribunal de Tutmosis, llegamos a la cuarta Pilón, que Tutmosis También construí, más allá de esto es una columnata rectangular, que construyó también. Cuando Hatshepsut ascendió al trono ella construyó 2 obeliscos en que columnata, el de la izquierda se encuentra todavía en su posición original: 29,5 m de altura, 322 toneladas de peso y está hecho de granito rojo! 
Después de la muerte de la reina Hatshepsut, Rey Tuthmoses III construyó una alta pared larga, en torno a estos 2 obeliscos para ocultarlos.

El quinto Pilón, una vez construido por Tutmosis I, es dañado y en ambos lados de la entrada, Tutmosis III construyó dos habitaciones pequeñas.
Ahora estamos en el sexto pilón, que fue construido por Tutmosis III. Más allá de esta torre de Tutmosis III construyó su famosa sala, que se conoce como la Sala Ancestral. El santuario original fue construido por Tutmosis III, pero Philip Arrideo, el medio hermano de Alejandro el Grande, reconstruido más tarde él.
El santuario fue construido en granito, y se dedicó a la barca sagrada de Amón Ra. Detrás del santuario, verá un tribunal, que se remonta a la época del Imperio Medio. 
Es un patio muy abierto que está muy dañada ahora. 
Lo más probable es este lugar era el sitio de un antiguo templo, que data de la época del Imperio Medio: el origen del templo de Karnak.

EL TEMPLO DE ISIS...


Philae en griego o Pilak en egipcio antiguo, que significa "el final", definió el límite más meridional de Egipto. 
Se comenzó por Ptolomeo II y terminado por los emperadores romanos. 
El templo fue dedicado a la diosa Isis, esposa de Osiris y madre de Horus. 
Estos tres personajes dominan la cultura del antiguo Egipto y su historia posee todo el drama de una tragedia de Shakespeare. 
El dios Osiris es asesinado y desmembrado por su hermano Seth. 
Isis busca los fragmentos, que recoge entre sí y con sus poderes mágicos trae Osiris de vuelta a la vida. 
A continuación, conciben al dios Horus. 
Osiris se convierte en el dios del bajo mundo y juez de los muertos - que tienen que responder ante él por sus actos en la Tierra.
Mientras tanto Isis da a luz a Horus y protege el joven dios. Más tarde, cuando se cultiva Horus que venga a su padre al derrotar a Seth en el combate. 
Isis es una figura muy importante en el mundo antiguo. 
Ella se asocia con los ritos funerarios, sino como la hechicera que resucitó a Osiris y dio a luz a Horus también es el dador de la vida, una curandera y protectora de los reyes. 
Era conocida como "Madre de Dios" y se representa con un trono en la cabeza. 
Durante la época romana, su culto se extendió por toda Grecia y el Imperio Romano. 
Incluso había un templo dedicado a ella en Londres. 
El templo de Philae casi se perdió bajo el agua cuando la presa de Asuán fue construida en la década de 1960. Afortunadamente, el templo fue rescatado por una operación conjunta entre el gobierno egipcio y la UNESCO. 
En una proeza de la ingeniería para competir con los antiguos, la isla entera estaba rodeada de una presa y el interior bombeado seco. 
Entonces, cada bloque de piedra del complejo del templo se marcó y se retira después de ser montados, como un rompecabezas gigante, en la planta más alta de la isla Agilka. 
El proyecto tardó diez años y ha salvado uno de los más bellos templos de Egipto de una destrucción segura. 

lunes, 26 de noviembre de 2012

DESCUBRIMIENTO DE LA TUMBA DE TUTANKAMON...


El Descubrimiento de la Tumba de Tutankamon. 
El 4 de noviembre de 1922 y tras años de búsqueda infructuosa tuvo lugar el inicio de uno de los mayores hallazgos arqueológicos de la historia. Se dice que Howard Carter, descubridor de la tumba, dijo “Veo cosas maravillosas” cuando accedió por primera vez al lugar.
A principios del siglo XX, el gobierno egipcio ofrecía a los occidentales concesiones para la excavación de su territorio. En este caso, los gastos corrían a cargo de Lord Carnarvon, quien también formaba parte del equipo. Efectivamente, a los pies de la tumba de Ramsés VI y bajo los restos de viviendas de épocas posteriores había una tumba de la Dinastía XX. Finalmente la cámara mortuoria es descubierta y en ella un gigantesco féretro de mas de 5 mts. de largo y casi 3 de altura recubierto en oro conteniendo sucesivos féretros que protegen el sarcófago real.
Los trabajos de excavación en el Valle de los Reyes, donde se encontraron aproximadamente treinta y tres tumbas, tuvieron una duración de más de diez años. Estas tumbas guardaban hermosos tesoros .Los monumentos funerarios del Valle de los Reyes mostraban las huellas de saqueos realizados en diferentes épocas .Las violaciones en las tumbas de los faraones fueron perpetradas por delincuentes cuya ambición les restó cualquier escrúpulo.
Algunos egiptólogos consideraban que en el Valle de los Reyes, después de un largo periodo de investigación, ya no había gran cosa por descubrir. A pesar de la opinión de sus compañeros, el investigador Howard Carter, contaba con indicios, que le permitían deducir la existencia de la aún no descubierta tumba de Tutankamón. Carter se basaba en ciertos hallazgos reveladores, fruto de las investigaciones realizadas desde principios del siglo XX.
El 1º de noviembre de 1922, Carter emprende nuevamente las excavaciones en la región en donde anteriormente se habían encontrado algunos objetos que tenían inscritos el nombre de Tutankamón. Entre los hallazgos de referencia se encontraba una copa con el nombre del faraón así como algunos objetos de oro y una jarra, presumiblemente utilizada para la momificación.En la mañana del 4 de noviembre, los obreros gritaron alertando al arqueólogo. Como un resorte acudió al lugar. Frente a él se levantaba una escalinata excavada sobre la piedra caliza. Cuando Howard Carter bajó por ella, frente a él se abrió la fuente de todos sus sueños.
Allí estaban. Los sellos de la tumba de Tutankamón, y además, intactos. Sereno, Carter mantuvo su curiosidad natural, volvió a cubrir la entrada y escribió a Lord Carnavon para notificarle la buena nueva.
Poco tiempo tardó el millonario lord inglés en presentarse en Luxor. El 24 de noviembre, Lord Carnavon se encontraba ya frente a la puerta sellada de la tumba. Tras la puerta de entrada se abrió un pasillo que conducía a una segunda puerta también con sus sellos intactos.
Carter se inclinó ante la puerta de granito. Una puerta maciza grabada con todo tipo de signos jeroglíficos. Bajo la puerta había una especie de rajadura por la cual podía verse hacia adentro.
Carter se inclinó con su linterna y la enfocó hacia la Tumba Real. Por varios minutos permaneció inmóvil viendo lo que acabamos de describir. Los tesoros incontables que brillaban en la oscuridad y que adquirían dimensiones propias al ser violados por la luz eléctrica… casi 3500 años después de su desaparición. Los tesoros que yacían en aquella tumba, como diría Carter más adelante “estaban fuera del ámbito terrestre, sencillamente no tenían precio para ser evaluados.” No andaba lejos de la verdad.
Piedras preciosas en montones. Muebles de oro sólido, vasos de exquisita configuración, mantos reales conservados en perfecto estado, y finalmente un trono real de oro que por sí solo valía el rescate de un Emperador. Todo esto sin contar infinidad de pequeños objetos, cada uno de los cuales hubiese hecho las delicias de cualquier museo en el mundo a un precio de millones. Todo junto, lo contenido en las cuatro cámaras encontradas fue descrito por el arqueólogo americano James Breadstad como “Los inmensos e incalculables tesoros de un niño que dominó el mundo mucho antes de que se conociera Creta, antes de que Grecia fuera concebida o Roma creada… y cuando aún más de la mitad de la historia de la civilización estaba por escribirse”.
Y sin embargo, el momento más emocionante y remunerador tendría que venir dos años después, el 3 de de Febrero de 1924, cuando Carter y su cuadrilla finalmente abrieron la puerta en la última cámara, la dedicada a tumba del Faraón especialmente. Un grito de admiración escapó de la garganta en los pocos presentes. Estaban ante un masivo ataúd de granito de más de nueve pies de largo.
Dentro del ataúd había otros tres más pequeños que a su vez se fijaban uno en el otro con pasmosa precisión. Los dos exteriores hechos de madera con incrustaciones de oro y piedras preciosas en la parte interna. Y el tercero y último conteniendo los restos del faraón adolescente hecho de oro sólido. Allí estaba el cuerpo momificado del faraón Tutankamón. Su rostro cubierto con una máscara que semejaba sus facciones aniñadas y también de sólido oro.Carter y sus obreros no constituían los primeros violadores de la tumba. A las claras se veía que, ladrones del Valle de los Reyes habían penetrado en ella.
Aún cuando ninguno de ellos se atrevió a tocar el ataúd real. Los sellos en las puertas habían sido rotos y arreglados nuevamente por los guardianes.
Tutankamón fue violado en su descanso eterno por Carter.

TUTANKAMON...


TUTANKAMON
Era noviembre de 1922 y el tiempo consumía las últimas esperanzas del británico Howard Carter. Durante siete largos años, había peinado sin éxito la geografía escarpada y desértica del Valle de los Reyes. La suerte parecía darle definitivamente la espalda: su tozudez se había convertido en motivo de sorna y había agotado la paciencia y el bolsillo de su mecenas, Lord Carnarvon.
Pero, justo entonces, sucedió el más formidable de los hallazgos del Egipto de los faraones.
Carter descubrió el 4 de noviembre el primer peldaño de la escalinata que conducía a la tumba de Tutankamón. Y, 20 días más tarde, derribaba la puerta tapiada que daba acceso a la primera de las cuatro estancias.
"Al principio no podía ver nada.
El aire caliente escapaba de la cámara agitando la llama de la vela pero cuando mis ojos se acostumbraron a la luz, los detalles de la habitación emergieron lentamente de la niebla: animales extraños, estatuas y oro".
La única tumba real intacta
Y no exagera con la magnitud de la herencia. "La gran importancia de este hallazgo es que a día de hoy sigue siendo el mayor descubrimiento arqueológico de toda la humanidad", replica la egiptóloga Teresa Bedman, codirectora de la misión española que estudia en Luxor la tumba de Amen-Hotep Huy, visir del monarca Amenofis III (1390-1353 a.C.).
El reinado de Tutankamón, perteneciente también a la XVIII dinastía, fue breve e intrascendente: Llegó al trono con 12 años y murió cuando rondaba los 20.
Pero su enterramiento ha sido el único de los descubiertos que ha estado ajeno al pillaje durante más de tres milenios.
Lo que la vela de Carter arrancó de las tinieblas era una ínfima parte de los 5.000 objetos amontonados en la antecámara, la cámara funeraria, la cámara del tesoro y un anexo.
Un ajuar suntuoso que se exhibe actualmente en el Museo Egipcio de El Cairo. 
La virtuosa paciencia de Carter
"Fue un excavador extraordinariamente cuidadoso tanto en la documentación como en la conservación.
Empleó una década en descubrir toda la tumba".
La malaria y el Mal de Kohler, las causas de su temprana muerte
La pasión y temprana muerte del rey, a cuyo estudio se entregó Carter hasta su muerte en 1939, aún proyecta sombras y suscita discusiones.
En 2010 el ex ministro de Antigüedades, el mediático y polémico Zahi Hawas, sometió a la momia expuesta en la tumba a un exhaustivo análisis de ADN para determinar su árbol genealógico y las causas de su sepelio. 
Y en cuanto a su óbito, atribuye su salud quebradiza y sus taras físicas al hecho de ser fruto de un incesto regio. Tutankamón padecía el llamado Mal de Kohler (una necrosis avascular ósea) agravado por el paludismo.
Sufría grandes dolores de huesos y caminaba con dificultad, como certifican los 103 bastones hallados en la tumba.

miércoles, 17 de octubre de 2012

EL LEGADO DE ISIS...


En el mundo antiguo se concebía a la Tierra como un cuerpo vivo, un ser vivo, reconocido desde el comienzo de los tiempos como la Madre Tierra. El poder de la vida tiene su origen en el contenido de la naturaleza.
Así en la Prehistoria y en algunas regiones todavía a principios de los tiempos históricos, estuvo vigente una sociedad matriarcal pacífica virginal, entendida como una mujer que es virgen, es completa-en-si-misma, en la que lo femenino jugaba el papel principal en el mundo social, las mujeres ejercían su autoridad sobre sus descendientes matrilineales reunidos en tribus independientes, este poder era el político, económico, religioso.
Vivian en comunidades sin guerras porque la autoridad era ejercida legítimamente por descendientes matrilineales de la madre Ancestral, la diosa que había dado origen al pueblo, de este modo se aceptaba de igual manera la legalidad del poder de la mujer.
El rol femenino era concebido como un poder mágico, elevándola a lo divino, la mujer fértil, la de grandes pechos, de vientre robusto paso a ser sacerdotisa y reflejo de la Gran Madre Tierra. 
Y antes de la era patriarcal, los pueblos de todo el mundo consideraban los principios del universo como propios de la diosa y de sus símbolos, la hembra que produce el nacimiento y la vida.
Los mitos de la creación de innumerables culturas dan testimonio, de este fenómeno y del papel que ha desempeñado el principio femenino en la conformación del mundo en el que habitamos.
Los misterios primordiales de lo femenino siempre se han asociado con la vegetación, a través de la intimidad de las mujeres con el mundo de las plantas. Las flores, las frutas, el maíz y el trigo no eran únicamente fuentes de alimento, sino símbolos de fertilidad.

En Egipto, la Diosa constituyó siempre un aspecto fundamental del panteón. En la época dinástica se dividió a la diosa buitre Nekbet en Nut, el cielo, la que existía desde la eternidad, la que creó el mundo y situó a Ra, el dios sol, en los cielos. Bajo la más conocida de sus múltiples formas, era la alada Isis, conmemorada como la Más Vieja entre las Viejas, que fundó las artes de la curación, la agricultura, el derecho y la justicia, también la monarquía.
La imagen de Isis, la Emperatriz como Gran Madre representa a la Tierra desde donde nace toda la vida y adonde retorna al final del ciclo natural.
Ha sido virgen, amante, madre y vieja. Tiene diez mil nombres y la han llamado Reina de los Cielos, ama de la Oscuridad, Señora de las Cosas Salvajes, Tejedora de la Tela; aunque su nombre cambia de una cultura a otra, sigue siendo la gran madre, la que todo lo da, la que produce la vida y alimenta de su propio cuerpo. 
Es al mismo tiempo, la tierra y la luna, sus símbolos y leyendas son ejemplos de historias que se encuentran por todo el mundo y en cualquier época, estableciendo a una diosa como fuerza creadora del universo. Es la base de la espiritualidad de las mujeres, de la magia y como en el culto de la diosa cada mujer es una parte de la madre creadora, resulta que cada mujer participa en la creación por sus propios actos de nacimiento y modelado.
Sus santuarios se encontraban por todas partes, pues en todas partes moraba: junto al hogar, en el pozo o el manantial sagrado que forma la catedral de la naturaleza, en la cueva más profunda, en la montaña más alta. 
Isis simbolizaba el equilibrio de la conciencia y la energía femenina dentro de la sociedad y de la religión. Sus sacerdotisas tenian la capacidad de transmitir los poderes de lo divino y esta es una capacidad típicamente femenina que proviene del propio conocimiento del ser. Convertirse en sacerdotisa significa bucear interiormente.
De sus conocimientos, de la sucesión de las constelaciones y de las estaciones derivaba su enorme poder, por lo que eran consultadas para predecir el porvenir, aconsejar el tiempo adecuado para sembrar, viajar, navegar o realizar otras empresas importantes... inventaron el sacerdocio. Durante muchos miles de años lo ejercieron en exclusiva y profetizaban basándose en la observación científica de los fenómenos atmosféricos, que hacían su aparición coincidentes con una precisa situación estelar.
Todos los nombres propios de mujeres derivan de nombres de la Diosa y todas nosotras sin excepción somos expresiones de la Madre, manifestaciones de la Diosa en la Tierra. El día que dejamos de amar la Tierra como nuestra Madre y a la mujer como su representante sagrada, fue el día que abandonamos el Jardín. 
La Madre nos hace señas de que regresemos a ella antes de que nos destruyamos. Como la energía de la diosa Kundalini durmiente, ella pide ser re despertada en nosotras, de tal manera que podamos conocer una vez más la alegría y el propósito de la vida en el planeta. 
Las antigua cultura de Isis puede despertar en las mujeres el deseo por una vida comunitaria donde se comparten las cosas materiales o por una vida sin guerra. Un mundo deseado donde todos los niños sean queridos, o donde se exprese con libertad la sexualidad, enterrando modelos o ideas culturales acerca del amor.
”Tu eres Diosa"
La Diosa es la fuerza creadora del universo.
Cada mujer es parte de la madre creadora.
Toda mujer participa en la creación por sus propios actos de tomar en forma activa el control del poder, desde su propia vida, cada mujer participa en el SER y la creación de la DIOSA que hay en cada una.
El resurgir de la Mujer y la Diosa, la gran madre como fuente de toda la vida, aceptar y confirmar la ley natural de la Diosa forma parte de una herencia que empezó antes del principio de los tiempos y que continuará cuando este haya terminado.

ANTIGUOS EGIPCIOS CONSTRUIAN PROTESIS ORTOPEDICAS...


Una prótesis del dedo gordo del pie encontrada en una momia en la necrópolis de Tebas, cerca de la actual Luxor, es considerada desde ahora como la más antigua jamás usada por los humanos.
Hasta el presente, la pieza, exhibida en el Museo Egipcio, era una curiosidad más y es probable que los asistentes la miraran con el habitual desdén de los modernos hacia todo lo antiguo.
Sin embargo, una investigación en profundidad ha puesto las cosas en su lugar porque demuestra que el dispositivo no solo funcionaba, sino que lo hacía muy bien y sin causar molestias o lesiones colaterales a quienes lo usaban, a pesar de la simplicidad de su fabricación.
Los arqueólogos estiman que el dispositivo fue fabricado durante el Imperio Medio, alrededor del 700 A.N.E., y perteneció a la hija de un alto funcionario a la que fue preciso amputar un dedo del pie porque padecía de diabetes.
Su elaboración comportaba una dificultad adicional: las sandalias eran en aquella época el calzado de uso común, pero los ortopédicos en ciernes se las ingeniaron para fijarla a una banda de cuero que se ataba al pie y permitía caminar sin provocar roces o irritaciones en las zonas aledañas.
Pruebas realizadas con la ayuda de dos voluntarios en el Reino Unido mostraron que con la prótesis es posible andar largas distancias descalzo o calzado, según un reporte del Centro de Egiptología Biomédica de la Universidad de Manchester, circulado aquí.
El ensayo fue verificado y difundido como exitoso por el Journal of Prosthetics and Orthotics del Reino Unido, una publicación especializada en el tema y poco dada al sensacionalismo.
Como para evitar elucubraciones sobre la procedencia extraterrestre de la pieza, una tesis enarbolada con frecuencia por amantes de los alienígenas, los humildes precursores emplearon en su elaboración los materiales más rudimentarios: una especie de papel maché endurecida con engrudo, una tira y cordones de cuero.
El precio del trabajo, que tiene que haber sido antecedido por investigaciones antropométricas y de otro tipo, es harina de otro costal: está perdido en algún recoveco de las brumas del tiempo, aunque está claro que no deber haber sido barato.

EL PAPIRO...


EL PAPIRO
Este papiro, catalogado con el número EA 10188 del Museo Británico de Londres, fue adquirido por el propio Museo en 1865 y su origen parece encontrarse en Tebas. Sir Wallis Budge (Egyptian Hieratic Papyri in the British Museum. London 1910) pensó que el origen del papiro era el escondrijo de las momias reales de Deir el-Bahari, donde lo recogió el cónsul británico en Luxor, Mustafá Agha. Este origen está actualmente descartado, si bien es sabido que perteneció a A. Henry Rhind, quien posiblemente lo obtuvo del propio Mustafá Agha. Fue el Dr. Birch, examinando los objetos llevados a Inglaterra por Rhind, quien reconoció la importancia del texto. Henry Rhind murió en 1865 y su colección paso entonces a David Bremner, quien posteriormente la vendió al Museo Británico.
El papiro está escrito en egipcio medio y escritura hierática. Tiene unas dimensiones aproximadas de 5 m de longitud por 24 cm de anchura.
Contiene en total 33 columnas y unas 930 líneas, escritas con tinta negra.
Parece, según Faulkner, haber sido realizado como encargo de una recopilación de textos religiosos destinados a la biblioteca de algún templo, si bien la historia de la Creación no parece encajar en el contexto global del trabajo. Consta de cuatro secciones claramente diferenciadas, y finalizadas por la expresión º¸ªÄ¸.
Estas son:
Las lamentaciones de Isis y Neftis. Un texto que debía ser cantado entre los días 22 a 26 del mes de Joiak, mes en el que se celebraban los misterios de Osiris. Los cánticos eran ejecutados por dos sacerdotisas que representaban a las diosas en sus lamentaciones por la muerte de Osiris. El texto consta de partes ejecutadas a dúo por ambas sacerdotisas y otras pertenecientes a un solo, cantado por la sacerdotisa que representaba a la diosa Isis. Comprende desde el inicio del papiro hasta la columna 17. Faulkner tituló a esta sección "Las canciones de Isis y Neftis" para distinguir el texto del existente en el papiro Berlín 3008 que incluye una versión mucho más corta. La estructura en columnas es muy variada, desde las 12 líneas en la columna 17 hasta las 31 de la columna 16 y está compuesto por frases cortas, muy en el estilo de los himnos.
El ritual de presentación de Sokar, que también debía formar parte de los misterios de Osiris y que comienza con una invocación al dios Sokar bajo diversos epítetos, entre los cuales destaca una identificación con Amón-Ra. El texto además incluye un himno a Hathor, que es identificada con Tait, Bastet, Satis, Uto, Sejmet y Neith. Abarca las columnas 18 a 21.
El libro de la destrucción de Apep, el mayor de los cuatro textos, que incluye un monólogo de Ra en el que describe su autocreación desde el Nun y la del mundo por medio de su boca, y cómo creó primero a Shu y Tefnut, de los que nacieron Geb y Nut que dieron, a su vez, origen a la Gran Enéada, tras la cual surgieron los hombres de las lágrimas de su Ojo. Existen dos versiones del monólogo, la primera entre las columnas 26,21 a 27,5 y la segunda que comprende de la 28,20 a la 29,6. En general el texto describe diferentes composiciones de protección del dios sol contra Apep (Apofis) con un propósito secundario de proteger al faraón de sus enemigos.
Es interesante hacer notar que Seth aparece en este texto como aliado del dios sol, a quien protege y defiende. Ocupa desde la columna 22 hasta la mitad de la 32. Aquí el texto no mantiene una estructura fija, variando en anchura y longitud. Las frases ya no son las mismas que en las secciones anteriores, sino más largas y se pierde el estilo de himno. Los monólogos de Ra aparecen en dos versiones y dos secciones diferentes.
Los nombres de Apep. Esta cuarta y última sección contiene una lista de los nombres de Apep e incluye instrucciones para realizar imágenes de Apep y criaturas malignas similares. La última parte es un himno a Ra que debía ser recitado después de que las imágenes de Apep hubiesen sido hechas. Comprende desde la mitad de la columna 32 hasta el final del papiro.
Existe una sección del texto, conocida como colofón, después de la columna 17 (final de las lamentaciones de Isis y Neftis) escrita de forma muy diferente al resto y añadida por un sacerdote llamado Nasmin, posiblemente el último propietario del papiro. Este añadido está fechado en el año 12 del reinado de Alejandro, hijo de Alejandro. En él se enumera la familia y los títulos del sacerdote entre las columnas 17 y 18 del original y el resto, escrito entre las columnas 21 y 22 del original, contiene un conjunto de maldiciones contra cualquier extranjero que se atreva a dañar el papiro, así como una bendición para aquel que le guarde debido respeto.

CEMENTERIO FARAONICO...


Cuentan que durante siglos los sacerdotes egipcios recorrieron el país en busca del toro Apis. Antes de convertirse en la manifestación terrenal de Osiris, el animal debía aprobar una rigurosa prueba de selección y cumplir con cierto canon de pelo, color o fecha de nacimiento.
El elegido, fetiche de tiempos prósperos y buenas cosechas, tenía garantizada una vida a cuerpo de rey y la muerte más sagrada.
El semental, considerado una estatua viviente de dios, disfrutaba de corral propio en el recinto del templo y consumía sus días entre ofrendas y oráculos. Adorado desde la I dinastía, el toro sagrado de Menfis –representado con un disco de sol entre sus cuernos- era una especie de cordón umbilical entre lo mortal y lo divino que fascinaba e irritaba a los invasores. Incluso su muerte resultaba tan dulce como su existencia: era embalsamado y enterrado en un Serapeum bajo las dunas de la meseta de Saqara, a unos 25 kilómetros de El Cairo.
Enclavado al noroeste de la pirámide escalonada de Zoser, este particular cementerio de bovinos había envejecido mal. Fue usado desde la dinastía XVIII (1552–1305 a. C.) hasta el periodo ptolemaico (305–30 a. C.).
Pero permanecía cerrado al público desde 1986 y habían surgido voces que alertaban de su posible colapso.
Tras seis años de restauración, ha reabierto sus puertas. "Este es un lugar único en el Antiguo Egipto. La pequeña y la gran galería son suntuosas desde el punto de vista histórico y arquitectónico", ha declarado el ministro de Antigüedades Mohamed Ibrahim a varios de comunicación, entre ellos,
Hierro y acero para salvar las catacumbas
El interior de las catacumbas es aún un territorio de misterio. Un entramado de pasadizos horadados en la roca y salpicados de cámaras laterales con sarcófagos de granito de hasta 80 toneladas. Los ataúdes alojaron, antes de su expolio, los restos momificados de los toros.
El primer túnel fue construido por el hijo de Ramsés II y la dinastía ptolemaica excavó el segundo.
El páramo, sin embargo, continúa huérfano de uno de sus mayores tesoros: las teselas que adornaban los muros y que se encuentran repartidas por varios museos del mundo. Lo que hoy se reduce a huecos en la piedra aportó una valiosa información sobre el tiempo de vida de los bovinos y la fecha de su sepelio.
Los datos han proporcionado además los nombres de los visitantes o han servido para ajustar la cronología de determinados periodos faraónicos.
La estrella de Apis logró sobrevivir a los faraones. Los griegos lo unieron a sus divinidades Zeus y Hades, lo rebautizaron como Serapis y levantaron en su honor el Serapeum de Alejandría, destruido luego por el patriarca cristiano Teófilo.
El tiempo amenazaba con arruinar a su hermano de Saqara. Y, entonces, el bálsamo recetado por un comité de expertos fue colocar estructuras de hierro y acero para apuntalas las zonas más débiles.
Un descubrimiento cinematográfico
El esqueleto artificial, que incluye un nuevo sistema de ventilación, ha curado las heridas que un terremoto abrió en 1992 en las bóvedas y las paredes. Y ha resucitado una joya de la necrópolis de Saqara que fue descubierta en 1851 por arqueólogo francés Auguste Mariette.
Como le gustaba decir al defenestrado ministro Zahi Hawas, "la historia de su descubrimiento es tan emocionante como cualquier película de Hollywood".
Y es que Mariette, que había sido enviado por el Louvre a El Cairo en busca de unos manuscritos coptos, dio con su paradero al percatarse de una esfinge que despuntaba en la arena y recordar la narración de Estrabón.
El griego detalló en el siglo I a.C. que un camino de esfinges conducía a la entrada del serapeum. Casi en secreto, el galo comenzó unas excavaciones que acabarían abriendo la puerta a este singular universo.
Durante cuatro campañas, Mariette guió a un equipo de arqueólogos por los corredores subterráneos hasta rescatar del olvido las tumbas de los toros Apis. Una revelación probablemente inconclusa, pues algunos expertos barruntan que las dunas mantienen todavía a buen recaudo una parte de los enterramientos.
La rehabilitación del serapeum no es una aventura aislada. 
También se han reparado las mastabas de dos nobles pertenecientes a la quinta y sexta dinastías: la del administrador de la ciudad Petahotep y la majestuosa de Mereruka, visir del rey Teti, su esposa y su hijo.

martes, 15 de mayo de 2012

ISIS Y OSIRIS...


Isis y Osiris
La historia de Isis y Osiris es la leyenda más importante de toda la mitología egipcia, por lo que ha estado abierta siempre a diversas interpretaciones. No existe una reconstrucción exacta de toda la leyenda, salvo el "Tratado de Isis y Osiris" de Plutarco, relato helenizado de la tradición popular. 
El relato que se ofrece a continuación se basa en la obra de Plutarco y los textos de Diodoro de Sicilia fundamentalmente. Los nombres entre paréntesis son los que aparecen en la obra de Plutarco, identificados con los dioses griegos.

Introducción al mito 
Cuando Ra todavía gobernaba el Mundo, fue advertido de que su hija Nut (Rea), diosa de los espacios celestes, tenía comercio secreto con Geb (Cronos), dios de la Tierra, y que si en algún momento diese a luz un niño, este gobernaría la humanidad, por lo que Ra maldijo a Nut de manera que nunca podría tener un hijo en ningún día y ninguna noche del año ("Asi nunca Nut pueda dar a luz niño alguno ni en el transcurso del mes ni en el transcurso del año"). 
Nut pidió consejo al gran Thot (Hermes), dios de la sabiduría, quien por cierto estaba enamorado de la diosa, de la que también había obtenido favores en su momento. Este, por medio de su sabiduría, encontró la forma de evitar la maldición. Thot acudió a Jonsu, dios lunar, cuyo brillo era entonces casi como el del Sol y lo desafió a un juego de mesa, en el que Jonsu apostaba su propia luz. 
Ambos jugaron y la suerte siempre estaba de parte de Thot, hasta que Jonsu fue derrotado. La apuesta consistía en 1/72 parte de la luminosidad diaria de la Luna, y desde entonces Jonsu no ha tenido suficiente fuerza para brillar a lo largo del mes, por eso mengua y se recupera. Con esta luz Thotcreo 5 nuevos días, conocidos como epagómenos, en el calendario que hasta entonces constaba de 12 meses de 30 días cada uno y los añadió justo al final del año, de manera que no pertenecían ni al año viejo ni al nuevo. 
Así Nut pudo tener a sus 5 hijos, y al mismo tiempo se cumplió la maldición de Ra. Primero nació Osiris, y su nacimiento fue anunciado como el de un dios bondadoso y benefactor del pueblo (" El gran señor de todas las cosas ha aparecido bañado por la luz"). 
El segundo fue reservado para el nacimiento de Horus (Apolo), hijo de Osiris e Isis, el tercero para Seth (Tifón) , quien no nació ni en el tiempo que le correspondía ni por el camino adecuado, sino rasgando el costado de su madre Nut. El cuarto día nació Isis entre las marismas, y el último Neftis (Afrodita, Teleuté y Victoria).

Osiris, el primogénito, era el heredero del reino y representaba el lado bueno, la regeneración y la fertilidad de la tierra, mientras que Seth representaba la aridez, el lado oscuro y las zonas desérticas. Con el tiempo Osiris se casó con su hermana Isis, a quien amaba desde el vientre de su madre. 
Seth se casó con Neftis, pues al ser un dios sólo una diosa podía ser su esposa. Isis, la más inteligente de los 4 hermanos, obtuvo con destreza el nombre secreto de Ra, el nombre que le otorgaba poder y grandeza y con el tiempo Osiris se convirtió en el Rey de Egipto. 
En aquellos tiempos la humanidad vivía en estado salvaje, practicando el canibalismo, y fue Osiris quien enseñó a su pueblo a cultivar los campos, aprovechando las inundaciones anuales del Nilo, y cómo segar y recoger la cosecha para alimentarse. 
También les enseñó como sembrar vides y obtener vino (de ahí la asociación griega con Dionisio) y la forma de fabricar cerveza a partir del cultivo de cebada. 
Pero no sólo enseñó al pueblo cómo alimentarse y cultivar sino que le dio leyes con las que regirse en paz, la música y la alegría y les instruyó en el respeto a los dioses.

EL MITO DE OSIRIS...


La historia de Osiris es uno de los más antiguos mitos egipcios, cuyos orígenes se pierden en el tiempo.
Era uno de los dioses más importantes de la mitología egipcia, pues Osiris fue el Rey de Egipto que en su resurrección representó el “Rey de la Muerte”.
A él, todos los egipcios esperaban reunirse después de su muerte.
Cuenta le leyenda que Nut (Diosa del Cielo), hija del Dios Ra, el Dios Sol, se enamoró perdidamente del dios Geb (Dios de la Tierra).
Cuando Ra se enteró de esta relación, en medio de su furia, prohibió a Nut que en el término de un año de 360 días, tuviera hijos. Nut llamó a su amigo Thoth, para solicitarle ayuda.
El deseo de Ra debía cumplirse, pero Thoth tuvo una idea: se casó con la diosa de la Luna, Selene. La luz de Selene fue rival de la luz de Ra. Thoth se sintió triunfante y fue recompensado con la séptima luz de Selene.
Esa es la razón por la cual la luna desaparece todos los meses. Thoth tomó su luz y agregó cinco días más al año calendario, haciendo que el año tuviera 365 días.
Así, Nut tuvo cinco días para concebir, sin desobedecer la orden de Ra.
Nut tuvo así dos hijos y dos hijas: parió a Osiris (Rey de los muertos y de las fuentes de vida renovadas); a Seth, a Isis (Diosa de la Fertilidad y la Maternidad), y a Neftis.
Cuando Osiris nació, una voz exclamó: “El Rey de todos ha nacido”.
Osiris creció y se convirtió en un gran rey, colaboró con su pueblo, los adiestró en los trabajos agrícolas y en la crianza de los animales, los guió para realizar los códigos de las Leyes, y les enseñó a orar a sus dioses.
Osiris realizó un gran reinado, convirtió a Egipto en una gran Nación. Y el pueblo comenzó a adorar la tierra en donde él pisaba.
Su esposa y hermana Isis siguió los pasos de su esposo en el reinado.
Osiris tenía un gran enemigo, su hermano Seth, envidioso y amargado, quien complotaba contra el rey Osiris.
Un día, Seth logró aliarse con Aso, la reina de Etiopía, y 72 conspiradores.
Consiguió las medidas exactas de Osiris y construyó una caja muy bien ornamentada. Realizó un gran banquete al que invitó a Osiris y a los conspiradores. Realizó un convite para ver quién cabía perfectamente en dicha caja. Cuando llegó el turno a Osiris, al entrar cómodamente, le cerraron la caja, con clavos y la arrojaron al río Nilo. (Otras leyendas dicen que lo cortó en pequeños pedazos).
Desde ese día, no se lo volvió a ver al rey Osiris entre los vivos.
Isis hizo embalsamar el cuerpo de su esposo con la ayuda del dios Anubis, quien se convirtió así en el dios del embalsamamiento. Los ruegos y hechizos de Isis resucitaron a Osiris, quien llegó a ser rey de la tierra de los muertos.
Horus, hijo de Osiris (transitoriamente resucitado) e Isis, derrotó posteriormente al traidor Set en una gran batalla erigiéndose en el rey de la tierra.

miércoles, 2 de mayo de 2012

EL GATO EN EL ANTIGUO EGIPTO...


EL GATO EN EL ANTIGUO EGIPTO
Según tenemos constancia, el culto al gato aparece en el Antiguo Egipto alrededor del 2.900 a.C. como una deidad local en el Delta del Nilo. Así, la diosa gata Bastet defendió al dios sol Ra contra los ataques de la serpiente Apofis, una de las deidades mas representativas del mal. Hija y esposa del propio Ra según algunas mitologías, Bastet era amén de protectora de la familia y patrona del hogar, una diosa de la felicidad, el placer, la alegría, la feminidad, la música, y la danza. De hecho la consideración de este animal fue siempre tan alta, que en el capítulo XVII del Libro de los Muertos se pone en boca de Ra las siguientes palabras: "Yo soy el gato cerca del cual se abrió el árbol Iched (un árbol al que se identifica con la persea o la balanita) en Heliópolis la noche en que fueron destrozados los enemigos del Señor del Universo".
Aunque su importancia fue siempre notablemente destacada, durante la dinastía XXII (formada por un conjunto de reyes de origen libio) se adoptó a Bastet como divinidad principal, motivo por el que es conocida como Dinastía Bubastita, al haber convertido en capital del país a Bubastis, (nombre cuyo significado es "Mansión de la diosa Bastet"). Fue en esa época cuando se trató de fusionar su culto con el de la diosa leona Sejmet, un hecho que ni el clero ni el pueblo permitió negándose a aceptar una unión de diosas tan opuestas, ya que mientras la primera simbolizaba el amor y la alegría, la segunda era una diosa de la guerra y la destrucción de enemigos.
Para el desarrollo del culto a Bastet los sacerdotes solían escoger un gato con unas características muy especiales el cual era adorado y venerado como si de la encarnación de la diosa se tratara. Asimismo -y a nivel popular- en ciertas fechas solían celebrarse unas procesiones al anochecer durante las cuales una imagen de la deidad era transportada en barcas ricamente adornadas con guirnaldas de flores y alumbradas por antorchas, al tiempo que se cantaban todo tipo de alabanzas en su honor. Cuando se llegaba a tierra firme se celebraban unas fiestas orgiásticas que duraban hasta el amanecer.
Los antiguos egipcios nunca dieron al gato un nombre especialmente significativo, sino que prefirieron llamarlo por su onomatopeya: Miw. Respecto al trato corriente que daban a estos animales cabe decir que era tan especial que cuando uno de ellos caía enfermo recibía tantos cuidados y atenciones como los que se daban a los niños, y si a pesar de ello moría, toda la familia se vestía de luto hasta el punto de que en algunos casos se afeitaban incluso las cejas en señal de duelo. A continuación el dueño del felino envolvía el cadáver en un paño de lino, llevándolo sin demora a "La Casa de la Purificación" para que fuese momificado, proceso que llegaba a durar hasta 40 días, y con el que eran tan meticulosos cual si se tratara de un ser humano. Tras lo anterior las familias ricas colocaban sobre la cabeza de la momia una máscara de bronce, (representando al animal fallecido), y lo introducían en un ataúd o sarcófago que podía estar confeccionado con materiales que iban desde la palma o el papiro hasta la piedra caliza. Por último lo conducían al cementerio seguido por un largo cortejo de parientes y amigos de la familia, quienes manifestando su profunda tristeza lloraban desconsoladamente al tiempo que con gesto desesperado desgarraban sus vestiduras, dándose incluso el caso de que quienes gozaban de un nivel económico suficientemente solvente llegaban a contratar plañideras profesionales que como muestra de dolor echaban tierra sobre sus cabellos y arremangaban sus túnicas dejando el pecho al aire.
Como es lógico y natural el cementerio de gatos más grande de todo Egipto estaba precisamente en Bubastis, un lugar al que acudían gentes de todo el país para dar sepultura a sus queridos felinos. Sin embargo este intenso tráfico de personas hizo que la picaresca decidiera sacar partido de tan excelente oportunidad de hacer negocio, lo que llevó a que algunos comerciantes carentes de todo escrúpulo se dedicasen a criar gatos en granjas especiales, gatos que llegado el momento y en función de la demanda eran "piadosamente sacrificados retorciéndoles el cuello". Tras ser momificados, sus restos eran vendidos a los peregrinos para que los llevasen como ofrenda al santuario de la diosa Bastet. De hecho, por medio de estudios radiológicos llevados a cabo hace algunos años se ha podido comprobar mediante el análisis realizado a cierto número de momias de gatos que aproximadamente el 90 por ciento habían muerto entre los cuatro y los diez meses de edad, por lo que considerando que la duración normal de la vida de estos animales puede estar en torno a los 12 o 14 años, resulta evidente que en una proporción más que elevada debieron morir por causas "poco o nada naturales".
Paradójicamente, a pesar de lo anterior las leyes sin embargo prohibían expresamente tanto el perseguir como el matar a los gatos, a tal punto que si alguien era responsable de la muerte de uno de ellos corría el peligro de llegar a ser condenado nada menos que a la pena capital.
Como último dato curioso diremos que en 1.859 fue descubierto en Beni Hassan (desgraciadamente por un grupo de ignorantes desaprensivos) un cementerio con 300.000 gatos momificados, quienes tras llevarse las momias a Alejandría, las machacaron a conciencia, vendiendo con posterioridad el polvo resultante como abono a Inglaterra. De esta forma más de 20 toneladas de momias de gatos perfectamente conservadas durante siglos fueron adquiridas por campesinos ingleses al precio de 4 libras la tonelada.


NECROPOLIS DE GIZEH


En la necrópolis de Gizeh se hallan las grandes pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos

SESHAT "SEÑORA DE LOS LIBROS"...


SESHAT 
Representación:  Mujer con una estrella de 5 ó 7 puntas rematada por un arco.

"Señora de los libros", diosa de la escritura y la historia; medidora del tiempo; fundadora de templos y protectora de sus bibliotecas.
Asociada a los arquitectos, era llamada "Señora de los constructores" y aconsejaba al monarca en la fundación de los templos.
En la II Dinastía se la ve con el faraón midiendo las dimensiones de un nuevo templo.
Fue una diosa de la realeza; para garantizar la inmortalidad del rey, grabó su nombre en las hojas del Arbol de la Vida, que crece cerca de donde ella habita.
Como contable del tiempo, escribe los años del reinado del faraón en las hojas de una persea; también anotaba el número de cautivos o cualquier botín tomado durante las campañas del rey.
Compañera de Thot iba ataviada con una piel de leopardo y un emblema en la cabeza consistente en una estrella de cinco o siete puntas rematada por un arco o un creciente (o dos cuernos vueltos hacia abajo) y dos plumas.
En las manos lleva una caña de escribir y una paleta de escriba.
Es considerada una forma de Isis y también de Neftis, como reconstructoras del cuerpo de Osiris.
Fue adorada en Hermópolis Magna.
Era además  señora del calendario  y de la astronomía y al igual que su compañero Thot poseía grandes poderes mágicos como "Señora de la casa de los Rollos". 

MAAT... LA DIOSA EGIPCIA DE LA VERDAD


Maat es la Diosa egipcia de la verdad y de la justicia; doblemente alada hija de Ra.
Maat es el principio divino del equilibrio cósmico, que mantiene ajustadas las causas a los efectos. A modo de Diosa, es representada como una mujer que lleva sobre su cabeza el símbolo de la justicia: una pluma de avestruz en posición vertical.
Maat representa a la ley cósmica de la justicia divina, la ley del karma o ley de causa y efecto. En sabiduría oculta se habla de un templo especial para esta ley, conocido como el templo de Maat, donde se juzgan todos los actos humanos en una balanza: en el platillo de la derecha se colocan las buenas obras, representadas por un corazón, mientras que en el platillo de la izquierda se pesan las malas obras, simbolizadas por la pluma vertical de la Diosa Maat.
En el libro de los muertos está escrito:
"Que mi alma no sea subyugada ni arrastrada cautiva por los demonios ¡Que me sea permitido volver la cara ante el cadalso de Sepdú! Sed alabados. ¡Oh vosotros, espíritus planetarios de la constelación de la cadera!”.
Se requiere conciencia despierta para presenciar el juicio del alma al momento de morir y estar concientes en el cadalso de la ley del karma; la constelación de libra, simbolizada por una balanza, rige la justicia cósmica y se relaciona en nuestro cuerpo físico con los riñones (la cadera).
"En cuanto a vosotros, Oh cuchillos divinos de los misterios clamando desde el fondo profundo de los siglos. Vosotros, los dos brazos divinos -de la balanza, cósmica- que ilumináis y regocijáis el Universo y conducís según los ritmos de las épocas, a jóvenes y viejos, ¡mirad! He aquí que a Thoth, Señor de los Misterios procede a las libaciones ante el amo de los millones de años y le abre el camino a través del firmamento".
La ley del karma, con sus dos brazos divinos: misericordia y justicia, mantiene al firmamento en equilibrio y define los destinos humanos.
"Yo haré circular la VERDAD-JUSTICIA en la barca celeste de mi vida, estableciendo las Jerarquías divinas en mi corazón, para millones de años, yo triunfare en medio de ellas".
La Diosa Maat, la justicia divina, es testigo de los pensamientos, sentimientos y acciones de cada ser humano, pues reside también en el interior de la psiquis como una de las partes del Ser. 
La justicia siempre llega ante el Señor de los Misterios, el Ser. 
En el templo de Maat son archivados todos y cada uno de los delitos cometidos en contra de los mandamientos divinos: no matar, no mentir, no adulterar, no fornicar, no robar…y la conciencia tiembla ante los cuchillos de la ley, pues sabe que no solamente se paga karma por el mal que se hace, sino también por los delitos de omisión, por el bien que se deja de hacer.
Es indispensable despertar la conciencia, porque el karma debe pagarse inevitablemente, “el desconocimiento de la ley no excluye su cumplimiento”. Toda acción tiene como repercusión el rumbo o desvío de la barca de Kepra, el navío de nuestra propia vida. 
Al despertar la conciencia, también es posible aprender a manejar el cuerpo de Ka, el cuerpo astral del mundo de los sueños, para visitar el templo de Maat, donde oficia el chacal de los chacales Anubis, para consultar los libros y hacer negocios con la ley.
Enfermedades, situaciones agradables o desagradables, circunstancias genéticas, fenotípicas y paratípicas, valores en los cinco centros y hasta los mismos accidentes son resultado exacto de las acciones del ser humano en pasadas y presentes encarnaciones. Violar la ley desconocida y dar rienda suelta a las pasiones y deseos van agregando valores por pagar en el platillo de la balanza hasta que el jerarca de la ley ordena aplicar justicia. 
Sin embargo, a diferencia de las escuelas pseudos esotéricas y pseudos ocultistas, la doctrina gnóstica enseña que el karma no es una ley fatalista, sino que es negociable a cambio de una conducta recta.
Quienes desconocen los principios de la ley, deben pagar su karma con dolor y sufrimiento, pero quienes se adentran a la filosofía gnóstica descubren que el karma es negociable, que se pueden solicitar créditos a los señores del karma. 
Todo crédito ha de pagarse trabajando en la Gran Obra de Padre o sufriendo lo indecible. 
El karma puede ser pagado haciendo obras buenas por toneladas y también puede ser eliminado, cuando la Madre Divina así lo determina por haber eliminado los agregados psicológicos causantes de esos castigos a condición de la previa comprensión de esos defectos por parte del adepto.
Anubis se encarga de revisar nuestras peticiones junto con sus 42 jueces de la ley para conceder cualquier crédito, pago o anulación de algún karma, por ello es necesario despertar conciencia en el cuerpo de Ka (los sueños) para saber de estas negociaciones. 
Nadie escapa de la justicia, debido a que el fondo de nuestra conciencia existe el Kaom o policía del karma, quien registra cabalmente cada una de las acciones, pensamientos y sentimientos positivos y negativos; con todos esos registros se forman los archivos de cada alma en el templo de Maat. 
Para poder limpiar todos esos archivos de las 108 vidas, se requiere comprender y eliminar los agregados psicológicos que dieron origen a esos registros. En el Egipto de los faraones, esto se representa en la leyenda de Osiris (el Ser), quien es despedazado por Tiphón, (el agregado psicológico). Isis (la Madre Divina) con gran paciencia y tenacidad se encarga de encontrar las 14 piezas en que se dividió a Osiris para resucitarlo. El pedazo número 14 fue el más difícil porque representa los elementos lujuriosos del ser humano, las pasiones. 
Cuando Osiris es restaurado completamente, entonces puede presentarse victorioso en el templo de Maat y recitar la “Confesión negativa del papiro de Nu”.
Es tarea de todo ser humano prepararse con afán diariamente para enfrentar a los jueces de la ley, meditando, comprendiendo y eliminando los  agregados psicológicos para libertarse de los cuerpos de pecado, vencer al destructor Dios Shu (personalidad inferior) y poder recitar ante Isis, la bendita Diosa Madre del mundo y los 42 jueces de la ley, la “Confesión negativa” del libro de los muertos:
"Tu nombre es: “EL SEÑOR DEL ORDEN DEL UNIVERSO” cuyos ojos son las dos diosas hermanas. "He aquí que yo traigo en mi corazón la VERDAD y la  JUSTICIA, pues he arrancado de él todo el mal". "No he causado sufrimiento a los hombres. No he empleado la violencia, con mis parientes". "No he sustituido la injusticia a la justicia. No he frecuentado a los malos. No he cometido crímenes".
"No he hecho trabajar en mi provecho con exceso. No he intrigado por ambición. No he maltratado a mis servidores. No he blasfemado de los dioses". "No he privado al indigente de su subsistencia".
"No he cometido actos execrados por los dioses. No he permitido que un servidor fuese maltratado por su amo". "No he hecho sufrir a otro. No he provocado el hambre. No he hecho llorar a los hombres mis semejantes". "No he matado ni ordenado matar. No he provocado enfermedades entre los hombres". "No he sustraído las ofrendas de los templos. No he robado los panes de los dioses". No me he apoderado de las ofrendas destinadas a los espíritus santificados. No he cometido acciones vergonzosas en el recinto sacro-santo de los templos". "No he disminuido la porción de las ofrendas. No he tratado de aumentar mis dominios empleando medios ilícitos, ni de usurpar los campos de otro".
"No he manipulado los pesos de la balanza ni su astil. No he quitado la leche de la boca del niño. No me he apoderado del ganado en los prados". "No he cogido con lazo las aves destinadas a los dioses. No he pescado peces con cadáveres de peces". "No he obstruido las aguas cuando debían correr". "No he deshecho las presas puestas al paso de las aguas corrientes. No he apagado la llama de un fuego que debía arder".
"No he violado las reglas de las ofrendas de carne. No me he apoderado del ganado perteneciente a los templos de los dioses". "No he impedido a un dios el manifestarse: ¡Soy puro, soy puro, soy puro!".
"He sido purificado como lo ha sido el gran Fénix de Herakleópolis". "Pues yo soy el Señor de la respiración que da vida a todos los iniciados el día solemne en que el Ojo de Horus, en presencia del Señor divino de esta tierra culmina en Heliópolis", "Puesto que he visto culminar en Heliópolis el Ojo de Horus, pueda no sucederme ningún mal en esta región, ¡Oh dioses! ni en vuestra sala de la Verdad-Justicia. Pues yo conozco el nombre de esos dioses que rodean a MAAT, la gran divinidad de la Verdad-Justicia".
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